El día de ayer finalizó la etapa de las TYR Pro Swim Series en el Fort Lauderdale Aquatic Center. La misma de contó con la participación de grandes figuras, y su vez nos dejó grandes y gratas sorpresas.
Ya desde el día 1, Katie Ledecky demostró que estaba en buena forma, alcanzando la segunda mejor marca de la historia en los 1500m libre con un tiempo de 15:24.51. Su récord mundial de 15:20.48 fue hecho en el año 2018, y la última vez que se había acercado a sus mejores marcas fue en el mundial de Fukuoka 2023 con un 15:26.27, por lo que su tiempo de las series rápidas del miércoles puso en alerta al mundo de la natación.
Al día siguiente, fue el turno de los 400m libre. En la final A, la estadounidense de 28 años terminó con un tiempo de 03:56.81, estableciendo un US Open Récord y quedando a poco menos de un segundo y medio del récord mundial de la australiana Ariarne Titmus.
Y en el último día, terminó dando el gran golpe en los 800m Libre. Desde el inicio de la prueba arrancó con buen ritmo, y a medida que iban pasando los metros, la posibilidad de un nuevo récord mundial parecía más cercana. A falta de 50 metros para terminar, Katie estaba 15 centésimas por delante de la marca que había alcanzado en la final de Rio 2016 (08:04.79), y con su remate final terminó bajando su tiempo 67 centésimas para finalizar con un 08:04.12, que fue muy festejado tanto por ella, como por todo el público presente en la piscina.

Este fue su 6to récord mundial consecutivo en los 800m libre, habiendo sido el primero de ellos en agosto de 2013, en la final de Campeonato Mundial de Barcelona, con 16 años de edad. El dominio que ha tenido esta nadadora en las pruebas de fondo / semifondo en todos estos años es impresionante, y ha demostrado una vez más que sigue vigente.






































